Se acabó lo que se daba. Tanquem la paradeta.
Efectivamente. Todo lo que empieza tiene un final. "Is better to burn out than to fade away", que cantaba Neil Young y que escribió Kurt Cobain en su epitafio. Pues eso, que este blog cierra sus puertas y lo hace de manera desencantada.
Iniciamos nuestra andandura en la blogesfera hace ya algo más de un año, concretamente en junio de 2006, y ya desde el principio pretendimos convertirnos en un espacio de diálogo, de debate pero, sobretodo, de difusión de las ideas de la nueva izquierda y de crítica a todos aquellos aspectos de la vida cotidiana que no nos gustaban. Algunas de estas críticas eran más genéricas (críticas al capitalismo, a la postmodernidad, al nacionalismo, etc) y otras eran más concretas y hacían referencia a determinadas actitudes y comportamientos concretos, que no eran más que efectos de las causas más profundas antes comentadas.
Debo reconocer, aunque creo que era evidente, que la persona que se esconde detrás de la identidad de Fabrizio del Dongo (personaje entrañable donde los haya de "La cartuja de Parma", de Stendhal) no compartía necesariamente todas las opiniones y que el personaje me ha servido para dramatizar algunas opiniones y buscar la polémica en pro del entendimiento y del conocimiento verdadero que sólo es posible después de haber escuchado diferentes puntos de vista acerca de un mismo hecho y reflexionado sobre los mismos.
Razón y Verdad ha sido el título de este blog y, aunque pudiera parecer un título provocador (que lo parece y lo es) no debe malinterpretarse ya que el sentido auténtico de esta humilde bitácora ha sido precisamente razonar y buscar la verdad, verdad esta que, como digo, sólo puede ser aprehendida intersubjetivamente y tras haber dialogado en un marco de acción comunicativa que favorezca el diálogo y no ponga obstáculos al mismo. En este sentido, no habréis visto que haya eliminado ningún comentario de nadie porque sus opiniones no me parecieran respetables. Quien haya seguido las entradas de Razón y Verdad habrá visto que, si bien es cierto que buena parte de la concurrencia era de la familia ecosocialista, no siempre ha sido así y aquí también han opinado socialdemócratas como Roberto Robot, como el profesor Berlinger y liberales como Scripta Manent. De esto se trataba, del diálogo entre diferentes personas, adscritas a diferentes corrientes ideológicas, siempre desde el respeto mútuo y con vistas a lograr, sino un entendimiento, por lo menos sí que se intentaba tomar elementos para mejorar la empatía y entender los razonamientos opuestos a los nuestros.
Siempre se quedan cosas en el tintero, me hubiera gustado disponer de más tiempo para escribir más, hay muchos temas que me interesan pero no ha podido ser y me siento satisfecho con lo expuesto hasta el momento: mis inquietudes musicales, mi adhesión inquebrantable por la ideología de izquierdas, mi posicionamiento crítico acerca de la sociedad postmoderna en la que vivimos, mi preocupación por la pérdida de la importancia que la ética está teniendo en las diferentes dimensiones de la vida, etc. Creo que estos temas y su concreción en las diferentes entradas que han poblado este blog, no son elementos baladís y estos instrumentos seguro que nos podrían ayudar a lograr una vida más plena y nos servirían de brújula en la consecución de una sociedad de personas iguales y libres. En cualquier caso, ahí quedan para quien los quiera aprovechar ya que no tengo intención de cerrar el blog, aunque no publique más entradas.
Por último, llega la hora de los agradecimientos y no pienso irme sin dar las gracias a todas aquellas personas que, de un modo u otro, me han animado a escribir este blog y me han hecho llegar sus críticas y recomendaciones. Gracias a Andrés y a José de Arimatea, por despertarme el gusanillo de editar el blog y por sus incisivos y acertados comentarios, gracias también a la colla d'amics de tota la vida (Roberto Robot, la duendecilla, el profesor Berlinger, a la niña pedante...), gracias también a la Tomaquera, a QDS, a Scripta Manent, a Susi, a Lola, a Elena y a tanta gente que ha pasado por estas páginas y ha dejado su huella.
Siendo consciente que dejo el mundo peor de como me lo encontré al iniciar este blog, un mundo casi sin esperanza, gobernado por la inmadurez, la hipocresía, el cachondeo, la infidelidad, la desvergüenza, el egoismo, en definitiva, en esta fase del capitalismo globalizado y postmoderno, me despido.
Un fuerte abrazo,
Fabrizio del Dongo
Iniciamos nuestra andandura en la blogesfera hace ya algo más de un año, concretamente en junio de 2006, y ya desde el principio pretendimos convertirnos en un espacio de diálogo, de debate pero, sobretodo, de difusión de las ideas de la nueva izquierda y de crítica a todos aquellos aspectos de la vida cotidiana que no nos gustaban. Algunas de estas críticas eran más genéricas (críticas al capitalismo, a la postmodernidad, al nacionalismo, etc) y otras eran más concretas y hacían referencia a determinadas actitudes y comportamientos concretos, que no eran más que efectos de las causas más profundas antes comentadas.
Debo reconocer, aunque creo que era evidente, que la persona que se esconde detrás de la identidad de Fabrizio del Dongo (personaje entrañable donde los haya de "La cartuja de Parma", de Stendhal) no compartía necesariamente todas las opiniones y que el personaje me ha servido para dramatizar algunas opiniones y buscar la polémica en pro del entendimiento y del conocimiento verdadero que sólo es posible después de haber escuchado diferentes puntos de vista acerca de un mismo hecho y reflexionado sobre los mismos.
Razón y Verdad ha sido el título de este blog y, aunque pudiera parecer un título provocador (que lo parece y lo es) no debe malinterpretarse ya que el sentido auténtico de esta humilde bitácora ha sido precisamente razonar y buscar la verdad, verdad esta que, como digo, sólo puede ser aprehendida intersubjetivamente y tras haber dialogado en un marco de acción comunicativa que favorezca el diálogo y no ponga obstáculos al mismo. En este sentido, no habréis visto que haya eliminado ningún comentario de nadie porque sus opiniones no me parecieran respetables. Quien haya seguido las entradas de Razón y Verdad habrá visto que, si bien es cierto que buena parte de la concurrencia era de la familia ecosocialista, no siempre ha sido así y aquí también han opinado socialdemócratas como Roberto Robot, como el profesor Berlinger y liberales como Scripta Manent. De esto se trataba, del diálogo entre diferentes personas, adscritas a diferentes corrientes ideológicas, siempre desde el respeto mútuo y con vistas a lograr, sino un entendimiento, por lo menos sí que se intentaba tomar elementos para mejorar la empatía y entender los razonamientos opuestos a los nuestros.
Siempre se quedan cosas en el tintero, me hubiera gustado disponer de más tiempo para escribir más, hay muchos temas que me interesan pero no ha podido ser y me siento satisfecho con lo expuesto hasta el momento: mis inquietudes musicales, mi adhesión inquebrantable por la ideología de izquierdas, mi posicionamiento crítico acerca de la sociedad postmoderna en la que vivimos, mi preocupación por la pérdida de la importancia que la ética está teniendo en las diferentes dimensiones de la vida, etc. Creo que estos temas y su concreción en las diferentes entradas que han poblado este blog, no son elementos baladís y estos instrumentos seguro que nos podrían ayudar a lograr una vida más plena y nos servirían de brújula en la consecución de una sociedad de personas iguales y libres. En cualquier caso, ahí quedan para quien los quiera aprovechar ya que no tengo intención de cerrar el blog, aunque no publique más entradas.
Por último, llega la hora de los agradecimientos y no pienso irme sin dar las gracias a todas aquellas personas que, de un modo u otro, me han animado a escribir este blog y me han hecho llegar sus críticas y recomendaciones. Gracias a Andrés y a José de Arimatea, por despertarme el gusanillo de editar el blog y por sus incisivos y acertados comentarios, gracias también a la colla d'amics de tota la vida (Roberto Robot, la duendecilla, el profesor Berlinger, a la niña pedante...), gracias también a la Tomaquera, a QDS, a Scripta Manent, a Susi, a Lola, a Elena y a tanta gente que ha pasado por estas páginas y ha dejado su huella.
Siendo consciente que dejo el mundo peor de como me lo encontré al iniciar este blog, un mundo casi sin esperanza, gobernado por la inmadurez, la hipocresía, el cachondeo, la infidelidad, la desvergüenza, el egoismo, en definitiva, en esta fase del capitalismo globalizado y postmoderno, me despido.
Un fuerte abrazo,
Fabrizio del Dongo

